
Depresión en ancianos, una enfermedad cada vez más frecuente
El doctor Rodolfo Ninamango Díaz, especialista en psicología y psiquiatría del Centro de Atención Integral de Corrientes, aseveró que son cada vez más frecuentes los casos de depresión en adultos mayores y recomendó a los familiares a estar atentos ante la aparición de los primeros síntomas.
“La depresión en la tercera edad es cada vez más frecuente”, aseguró el doctor Díaz en diálogo con Región Salud, aunque aclaró que “existen aditamentos que tienen que ver con esta patología, ya que no es lo mismo que una persona que llega a una edad avanzada con una familia constituida que vela por su integridad y un anciano que se encuentra solo y sin contención”.
El psiquiatra alertó sobre la gravedad de esta enfermedad, atento a que la provincia de Corrientes “presenta muchos casos de suicidios en la tercera edad”, situaciones que muchas veces se derivan de estos cuadros depresivos.
Ante esto, recomendó a los familiares “estar atentos” ante la aparición de los primeros síntomas de la enfermedad. “Amén de que se trate de una persona mayor, debemos atender si hay cambios en sus hábitos cotidianos”, explicó.
“Si de repente empieza a pasar mucho tiempo en la cama, si los domingos era una persona de compartir la mesa y ahora prefiere no hacerlo, si se pone nostálgico o está muy sensible, si empieza a comer poco, tiene episodios agresivos o habla frecuentemente de la muerte, estamos ante señales de alarma y hay que llevarlos de inmediato a una primera consulta”, precisó el especialista.
Díaz indicó que el tratamiento a los adultos mayores es multifactorial. “Uno de los primeros enfoques que se debe atender es la contención socio-familiar, y también hay que ver si no se trata de factores predisponentes, porque estos pacientes suelen sufrir otras patologías como la diabetes, hipertensión arterial, estar sujetos a procesos oncológicos o bien sufrir alguna discapacidad.
“Entonces se debe hacer un trabajo con las otras disciplinas médicas, establecer un tratamiento psicoterapéutico y si es necesario un tratamiento psicofarmacológico, con la provisión de antidepresivos”, explicó el psiquiatra.
A su vez, aseveró que el abordaje de la patología se torna más complejo en los casos en que los adultos mayores no cuentan con familiares que pueda hacerse cargo de su situación.
“Esto genera varias complicaciones, como el hecho de que la medicación no se tome regularmente, se discontinúe o bien se abuse de la misma”, dijo el profesional y explicó que “muchos de estos pacientes también sufren de cuadros demenciales, lo que se hace difícil que ellos puedan tomar el mando de su tratamiento”.














