
El tabaco mata a la mitad de quienes lo consumen
Un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que el consumo de tabaco provoca la muerte de hasta el 50% de quienes lo consumen, por lo cual la cifra anual de decesos asciende actualmente a 5 millones de personas.
Según las previsiones de la OMS, este número podría elevarse a más de 8 millones en 2030, a menos que se tomen medidas urgentes para controlar la epidemia de tabaquismo.
La principal preocupación de las autoridades sanitarias radica en que el consumo total de productos de tabaco se encuentra en franco ascenso a nivel mundial, pese a que está disminuyendo en algunos países de ingresos altos y medio-altos.
El consumo de tabaco es una de las mayores amenazas para la salud pública que ha tenido que afrontar nunca el mundo. Mata a más de 5 millones de personas al año –una persona cada 6 segundos– y explica una de cada 10 muertes de adultos. Hasta la mitad de los actuales consumidores morirán de una enfermedad relacionada con el tabaco.
Más del 80% de los mil millones de fumadores que hay en el mundo viven en países de ingresos bajos o medios, donde mayor es la carga de morbilidad y mortalidad asociada al tabaco.
Los consumidores de tabaco que mueren prematuramente privan a sus familias de ingresos, aumentan el costo de la atención sanitaria y dificultan el desarrollo económico.
En algunos países, los niños de los hogares pobres trabajan con frecuencia en el cultivo de tabaco para aumentar los ingresos familiares. Esos niños son especialmente vulnerables a la enfermedad del tabaco verde, producida por la nicotina que absorbe la piel cuando se manipulan hojas de tabaco húmedas.
Debido al desfase de varios años entre el momento en que la gente empieza a consumir tabaco y la aparición de problemas de salud, la epidemia de enfermedades y muertes relacionadas con el tabaco no ha hecho más que empezar.
Un dato significativo es que el tabaco causó 100 millones de muertes en el siglo XX. Si se mantiene la tendencia actual, en el siglo XXI se registrarán hasta mil millones de muertes.
Desde la OMS entiende que en caso no ponerse freno a este flagelo, las muertes relacionadas con el tabaco aumentarán hasta más de 8 millones al año para 2030. Más del 80% de esas muertes se producirán en los países de ingresos bajos y medios.
VIGILANCIA COMO FACTOR CLAVE
Una vigilancia eficaz permite determinar las dimensiones y características de la epidemia y la mejor manera de adaptar las políticas. Dos tercios de los países -más de cuatro de cada cinco de los cuales son países de ingresos bajos o medios- no tienen siquiera un mínimo de información sobre el consumo de tabaco.
Se considera humo ajeno el que llena restaurantes, oficinas y otros espacios cerrados, cuando la gente quema productos de tabaco como cigarrillos, bidis y pipas de agua. No hay un nivel seguro de humo ajeno.
Todo el mundo debería poder respirar aire sin humo. Las leyes contra el humo protegen la salud de los no fumadores, son bien acogidas, no perjudican a los negocios y animan a los fumadores a dejar el tabaco.
LOS CONSUMIDORES NECESITAN AYUDA PARA DEJARLO
Diversos estudios muestran que son pocas las personas que comprenden los riesgos específicos para la salud que entraña el consumo de tabaco. Por ejemplo, un estudio realizado en China en 2009 reveló que solo un 37% de los fumadores sabía que el tabaco es causa de cardiopatía coronaria, y solo un 17% sabía que causa accidentes cerebrovasculares.
Entre los fumadores que son conscientes de los peligros del tabaco, la mayoría desean dejarlo. El asesoramiento y la medicación pueden duplicar con creces la probabilidad de abandonar el tabaco entre quienes intentan hacerlo.
LAS ADVERTENCIAS GRÁFICAS FUNCIONAN
Las advertencias textuales y gráficas impactantes –en especial las que incluyen imágenes- causan una disminución del número de niños que empiezan a fumar y un aumento del número de fumadores que dejan el tabaco.
Los estudios llevados a cabo tras implantarse las advertencias gráficas en el Brasil, el Canadá, Singapur y Tailandia muestran sistemáticamente que esas advertencias fomentan considerablemente la toma de conciencia de la gente acerca de los peligros del consumo de tabaco.
LOS IMPUESTOS TIENEN UN EFECTO DISUASORIO
Los impuestos al tabaco son la opción más eficaz para reducir su consumo, especialmente entre los jóvenes y los pobres. Un 10% de aumento de esos impuestos reduce el consumo de tabaco aproximadamente un 4% en los países de ingresos altos y un 8% en los países de ingresos bajos o medios.
CIFRAS
* Solo 21 países -el 6,2% de la población mundial- aplican impuestos sobre el tabaco que superen el 75% del precio minorista.
* En los países sobre los que se dispone de información al respecto, los ingresos obtenidos mediante los impuestos al tabaco equivalen a 173 veces el gasto realizado en medidas de control del tabaco.
* Solo un 5,4% de la población está protegida por leyes nacionales amplias contra el humo.
* En 2008 el número de personas protegidas del humo ajeno aumentó en un 74%, hasta 362 millones, frente a 208 millones en 2007.
* De las cien ciudades más populosas, 22 están protegidas contra el humo ambiental.
* Casi la mitad de los niños respiran normalmente aire contaminado por humo de tabaco.
* Más del 40% de los niños tienen al menos un progenitor que fuma.
* El humo ajeno causa 600 000 muertes prematuras cada año.
* En 2004 los niños representan el 28% de las muertes atribuibles al humo ajeno.
* El humo del tabaco contiene más de 4000 productos químicos, de los cuales se sabe que al menos 250 son nocivos, y más de 50 causan cáncer.
* En los adultos, el humo ajeno causa graves trastornos cardiovasculares y respiratorios, en particular coronariopatías y cáncer de pulmón. Entre los lactantes causa muerte súbita, y en las mujeres embarazadas, niños con bajo peso de nacimiento.
* Solo hay 17 países, que abarcan el 8,2% de la población mundial, que ofrezcan servicios médicos integrados que apoyen la deshabituación.
* En el 29% de los países de ingresos bajos y el 8% de los de ingresos medios no se ofrece asistencia alguna para abandonar el tabaco.
* Aunque las imágenes son elementos de disuasión más eficaces que las palabras en las advertencias de los paquetes de tabaco, solo hay 19 países -el 24% de la población mundial- que las hayan hecho obligatorias.
* Solo 15 países, que representan el 7,6% de la población mundial, cumplen las normas más estrictas concernientes a las advertencias gráficas, que incluyen que sean en color y que ocupen al menos la mitad tanto del anverso como del reverso de los paquetes de cigarrillos.
* Solo 26 países, que representan el 8,8% de la población mundial, han implantado medidas generales de prohibición de la publicidad, la promoción y el patrocinio.
* El 27% de la población mundial vive en países que no prohíben la distribución gratuita de productos de tabaco














